Mientras que normalmente consideramos al acné como una condición desafortunada que nos afecta en nuestros años de juventud, la verdad es que muchos adultos padecen de acné en diferentes momentos de su vida. En tanto que puede ocurrir durante el embarazo, durante el ciclo mensual regular, o por la medicación para el control natal, las fluctuaciones hormonales pueden causar el acné en muchas mujeres adultas. Así que lleguemos al fondo de lo que nos ayuda y nos perjudica en la prevención o el tratamiento del acné.
1. “La mala higiene causa acné.”
Aunque pueda parecer feo, el acné no tiene nada que ver con la limpieza. Incluso los puntos negros, que pueden verse como suciedad en los poros, son en realidad melanina.
2. “Ingerir alimentos grasosos provoca el acné.”
Mientras que algunas personas juran que comer pizza causa una erupción de acné, la verdad es que no hay una conexión reconocida entre la dieta y el acné. Esto dicho, seguir una dieta saludable solamente puede ayudar a su salud general, incluyendo la piel.
3. “El acné es solo un problema cosmético.”
El acné no es considerado como peligroso para la salud, pero no sólo puede dejar cicatrices, sino que también puede afectar el autoestima y la imagen de uno mismo. Por lo tanto, no te esperes a sentirte cohibido, deberías ir al doctor y averiguar qué podes hacer para tener un buen cutis.
4. “No hay nada que puedas hacer para tratar el acné.”
Esto no puede estar más lejos de la verdad. La medicación para el acné, como el Accutane o el Retin-A, se encuentra disponible sin prescripción médica, al igual que otros productos de venta libre para el tratamiento del acné. Pruébelos.
5. “Lavar su rostro múltiples veces al día librará a su cutis del acné.”
Falso. El acné no es causado por la suciedad. Lavar su rostro una y otra vez de nuevo puede, en realidad, irritar los poros y taparlos aún más. Esto le quita a su rostro sus propios aceites naturales, causando que su cuerpo fabrique más y más aceite para compensar.
6. “El sol puede ayudar a deshacerse del acné.”
En tanto que el sol puede ayudar a secar los granos o espinillas existentes, no puede prevenir los que saldrán en el futuro. Los riesgos asociados con la exposición al sol, incluyendo quemaduras y el cáncer de piel son mucho más peligrosos que los posibles beneficios que pueda obtener.