Es muy importante que usted mantenga de manera estable sus niveles de colesterol HDL, también conocido como “colesterol bueno”, para así prevenir enfermedades cardíacas e infartos. Aquí encontrará algunos consejos para mantener saludables los niveles de colesterol:
• Ejercítese – Hacer ejercicio físico regularm
ente ayuda a subir el nivel de colesterol HDL a medida que disminuyen los niveles de colesterol LDL (o “colesterol malo”). El ejercicio físico trae otros beneficios, tales como la pérdida de peso, presión arterial más baja, fortalece el corazón y los vasos sanguíneos y reduce el estrés.
• Adelgace si tiene sobrepeso – La gente con sobrepeso tiende a tener niveles de colesterol más altos que la gente que mantiene un peso saludable. Cuando el exceso de peso se concentra en la zona abdominal, su riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, diabetes y presión alta aumenta de manera significativa. La manera más sana y a más largo plazo de adelgazar es cuando se pierden de 1 a 2 libras por semana. Perder un 10% de su peso, puede mejorar y ayudarlo a bajar sus niveles de colesterol.
• Elija alimentos bajos en grasas saturadas – Este tipo de grasas son las más perjudiciales para su salud. Las mismas son de origen animal y se solidifican a temperatura ambiente. Seguir una dieta rica en este tipo de grasa se correlaciona fuertemente con el padecimiento de enfermedades cardíacas. Debería reducir el consumo de productos tales como los lácteos, el queso, alimentos procesados y carnes rojas. Es recomendable ingerir un complejo multi-vitamínico para asegurarse una nutrición apropiada.
• Realícese chequeos médicos de rutina y exámenes de colesterol – Como en realidad no existen síntomas visibles de que uno sufre de colesterol alto, es importante realizarse un dosaje de colesterol y un chequeo médico para prevenir enfermedades cardíacas e infartos. Esto es especialmente importante para aquellos individuos que poseen un mayor riesgo de tener niveles de colesterol altos. Aquí se incluyen a aquellos individuos que tienen antecedentes familiares de colesterol alto y que han sido diagnosticados con una afección crónica como la diabetes o una enfermedad cardíaca. La gente que sigue malos hábitos alimenticios o que lleva una vida sedentaria también se encuentran en riesgo.