¿Puede imaginar una especia común que en realidad haya demostrado ayudar a perder peso? Bueno, ¡quizás la idea de querer bajar un poco el exceso de peso no esté tan alejada de nuestras mentes! Un estudio reciente ha demostrado que la curcumina, el principal polifenol encontrado en la cúrcuma, parece reducir el aumento de peso en los ratones y suprimir el crecimiento del tejido adiposo tanto en ratones como en modelos de células.
Los investigadores de la Universidad Tufts alimentaron a ratones con dietas altas en grasas suplementadas con curcumina y estudiaron cultivos celulares saturados con curcumina. Sobre la base de los datos, la curcumina parece suprimir la actividad angiogénica (el aumento de peso es el resultado del crecimiento y la expansión del tejido adiposo, lo cual no puede ocurrir a menos que se formen nuevos vasos sanguíneos, lo que se denomina angiogénesis) en el tejido adiposo de los ratones alimentados con dietas altas en grasas. Suena bastante fascinante, pero es necesario verificar los resultados y replicarlos en seres humanos porque todavía no se han realizado estudios.
El estudio mencionado se realizó del siguiente modo. Se alimentó a los ratones con una dieta alta en grasas durante 12 semanas y dicha dieta alta en grasas de uno de los grupos fue suplementada con 500 mg de curcumina por kilo; el otro grupo no recibió curcumina. Descubrieron que, aunque ambos grupos comían la misma cantidad de alimentos, los ratones alimentados con la dieta suplementada con curcumina no aumentaban tanto de peso como los ratones que no se alimentaban con curcumina.
Los investigadores sospecharon que la curcumina parece ser la responsable de la reducción de grasa corporal total en el grupo que recibió el suplemento y de la supresión de la densidad de microvasos en el tejido adiposo, un indicio de menor crecimiento de vasos sanguíneos, y, en consecuencia, se observó menor expansión de la grasa. También se observaron niveles más bajos de colesterol en sangre y grasa en el hígado de esos ratones. La curcumina también pareció interferir con la expresión de dos genes, lo cual contribuyó con la progresión de la angiogénesis tanto en los modelos de células como en los ratones.
Desde ya, el mecanismo por el cual la curcumina afecta el tejido adiposo debe ser investigado en un ensayo clínico aleatorio que involucre a seres humanos. Mientras tanto, no hace ningún daño si aumenta su ingesta de cúrcuma, ¿o sí?