Si usted sufre de enfermedad celíaca o es sensible al gluten, probablemente ya haya oído hablar del teff pero, si no, prepárese para conocer un cereal que es fuente nutricional inagotable y debería considerar seriamente incluir en su dieta. El teff es el ingrediente principal de la “engera” etíope y eritrea, que es un panqué liso fermentado de tipo agrio que se utiliza con el “wot”, un guiso hecho con especias, carnes, lentejas, frijoles y guisantes majados. El grano es diminuto, redondo y de color caqui, y se parece mucho al mijo.
De hecho, el teff es el cereal más pequeño del mundo y a menudo se pierde en el proceso de cosecha y trilla debido a su tamaño. Los etíopes y los eritreos lo conocen desde hace mucho tiempo por su calidad nutricional superior ya que contiene 11% de proteína, 80% de carbohidratos complejos y 3% de grasa. El teff también es una excelente fuente de aminoácidos esenciales, en especial la lisina, el aminoácido que más a menudo falta en los alimentos a base de cereales, e incluso contiene más que la cebada, el mijo y el trigo. También es una excelente fuente de fibras y hierro y posee la misma cantidad de calcio, potasio y otros minerales esenciales que otros cereales. Además, el proceso breve de fermentación para la elaboración de la engera permite que la levadura genere incluso más vitaminas. El alto contenido de fibras del cereal es particularmente útil en el manejo de la diabetes y el control del azúcar en sangre.
Aunque prácticamente no existe investigación sobre el riesgo y la prevalencia de la diabetes específicamente entre los inmigrantes etíopes en Estados Unidos, un estudio realizado en Israel sobre los nuevos inmigrantes africanos comparó las tasas de prevalencia de la diabetes en los inmigrantes recién llegados y en los inmigrantes que habían estado viviendo en Israel entre 2 años y medio y 4 años. El estudio demostró que los nuevos inmigrantes provenientes de Etiopía, en 1984-1985 y 1991, tenían tasas de prevalencia de 0,4% y 0% respectivamente y se descubrió que la tasa era del 8,9% entre los etíopes que habían estado viviendo en Israel entre 2 años y medio y 4 años, luego de haber estado expuestos a la dieta y el estilo de vida del Occidente. ¡Bien por el teff!