Los golosos, como yo, probarán todos los sustitutos nuevos del azúcar que aparezcan en el mercado pero terminarán decepcionados por el sabor que dejan o, incluso peor, sospechando de su contenido y efecto sobre el cuerpo. Sin embargo, yo he encontrado la verdadera felicidad en la estevia, especialmente ahora que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos está cambiando su estricta postura al respecto e incluso compañías como Coca Cola están considerando utilizarla en los refrescos y las gaseosas dietéticas. Como los edulcorantes artificiales han estado prohibidos en Japón durante más de 20 años, los japoneses se convirtieron en los mayores consumidores de estevia: se estima que, en Japón, la estevia se utiliza en más del 30% de sus productos alimenticios, desde la Coca Cola dietética hasta los chicles sin azúcar Wrigley’s. En realidad, la estevia es una hierba que usted puede cultivar en su jardín.
Originaria de Paraguay y Brasil, es 10 a 100 veces más dulce que el azúcar, dependiendo de su concentración, y, a diferencia de esta última, no promueve un aumento de los niveles de azúcar en sangre. Por lo tanto, usted no sentirá una repentina explosión de energía seguida de fatiga como consecuencia de su nivel de azúcar.
Increíblemente, ciertos estudios han sugerido que la estevia puede tener un efecto regulador sobre el páncreas e incluso puede ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en sangre en el cuerpo, ¿qué le parece? Imagine un edulcorante que aumente la energía y facilite la digestión y la función gastrointestinal. El sabor de la estevia y el gusto que deja varían dependiendo de la región en la cual se cultiva, el suelo, los métodos de irrigación, la luz solar, la pureza del aire, etc. Usted puede conseguirla en hojas frescas y hojas molidas disecadas (15 a 30 veces más dulce que el azúcar, de color verde), en forma líquida hecha de hojas enteras y como extracto en polvo blanco que sólo deja un sabor leve e insignificante. Si compra el extracto, tenga presente que es entre 150 y 300 veces más dulce que el azúcar.
Elija la forma que mejor funcione para el uso que le quiera dar a la estevia; por ejemplo, el polvo blanco puede ser mejor para hornear y el líquido en gotas es fabuloso para el té y el café. Yo he comenzado a llevar un gotero de estevia en mi cartera. Pruébela, ¡es una forma grandiosa de recortar calorías!