JudyFeder.com (ES)

Lea los consejos expertos sobre alimentos y dietas de Judy…

English  English   Deutsch  Deutsch   Español  Español   Français  Français   Italiano  Italiano  日 本 語  日 本 語  

Para quienes no los conocen, los probióticos son bacterias que ayudan a mantener un equilibrio bacteriano saludable en el tracto gastrointestinal reduciendo el crecimiento de bacterias perjudiciales y son parte del sistema digestivo normal. Durante muchos años, los investigadores han estado estudiando la posibilidad de utilizar suplementos probióticos para abordar una cantidad de enfermedades intestinales y algunos están pregonando sus beneficios en la prevención de las inflamaciones y también en el desarrollo de un sistema inmunológico saludable. Y ahora tenemos una nueva razón para ovacionar a los probióticos.

Un estudio reciente ha demostrado que, un año después de dar a luz, las mujeres tenían menos probabilidades de sufrir el tipo de obesidad más peligroso si se les había dado probióticos desde el primer trimestre del embarazo, lo cual significa que la modificación del equilibrio bacteriano en los intestinos realmente puede ayudar a combatir la obesidad. En el estudio, 256 mujeres fueron divididas aleatoriamente en tres grupos durante el primer trimestre del embarazo.

Dos de los grupos recibieron asesoramiento nutricional y alimentos con ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, más pasta rica en fibras y cereales para desayuno para que se lleven a sus casas. Uno de esos grupos también recibió cápsulas diarias de probióticos que contenían Lactobacillus y Bifidobacterium, que son los probióticos más comúnmente usados, el otro recibió cápsulas de placebo y un tercer grupo recibió cápsulas falsas y ningún asesoramiento nutricional. Las cápsulas se continuaron hasta que las mujeres dejaron de amamantar exclusivamente, hasta los 6 meses. Se descubrió obesidad central -definida como un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más, o una circunferencia de cintura superior a 80 cm- en el 25% de las mujeres a las que se les había aconsejado una dieta más probióticos, en comparación con un 43% de las mujeres que sólo recibieron asesoramiento nutricional y un 40% de las mujeres que no recibieron asesoramiento ni probióticos. El porcentaje promedio de grasa corporal en el grupo de los probióticos fue 28%, frente al 29% en el grupo de asesoramiento nutricional solamente y el 30% en el tercer grupo.

Si bien es claro que hace falta mayor investigación, ¡sin duda es fascinante ver que las bacterias que viven en nuestro interior realmente pueden ayudarnos a adelgazar!

Deje su comentario