La obesidad en los niños se está convirtiendo en un gran problema en Estados Unidos y la causa principal es la ignorancia. Los padres no se dan cuenta de que alimentan a sus hijos con alimentos incorrectos y los padres holgazanes alimentan fácilmente a sus hijos que son demasiado sedentarios paracoles quemar esas calorías adicionales que han consumido.
Aquí encontrarás algunos consejos que puedes tener en cuenta para asegurarte de que tus niños pierdan peso, puedan disminuir el colesterol, se ejerciten bien y se sientan bien con ellos mismos.
1. Convierte el momento de la comida en un momento familiar. Diferentes estudios demuestran que las familias que comen alrededor de la mesa son menos propensas a la obesidad. Cuando las personas conversan mientras comen, tienen menos probabilidades de comer en exceso.
2. Haz cumplir la norma de que cuando miran televisión no es momento para comer tentempiés. Los niños que pasan horas frente al televisor comiendo pueden acabar un gran paquete de papas fritas o una caja de cereales sin siquiera darse cuenta. Es ideal que los tentempiés se coman en la mesa de la cocina.
3. ¡Reduce la cantidad de horas frente al televisor! Cuánto más tiempo los niños pasan frente al televisor, menos tiempo disfrutan al aire libre.
4. Raciona los tentempiés. No confíes en que tus niños coman con moderación. Los niños (especialmente los niños con sobrepeso) no tienen ese tipo de capacidad. En lugar de darle a los niños una bolsa entera de tentempiés de queso (tipo cheese doodle), raciona 10 en una bolsita y sírvelos. Aun mejor, ¡cámbialos por pretzels o frutas secas!
5. Prepárales a tus niños un almuerzo saludable, pero hazlo divertido. Agrega zanahorias cortadas junto con una salsa saludable o un poco de humus para obtener un tentempié saludable. Usa mantequilla de maní en lugar de los productos azucarados. Incluye una caja de jugo 100% natural, agua o leche en lugar de las bebidas tipo Kool-aid. Incluye pretzels (en formas divertidas) en lugar de papas fritas. Cambia el salame por pastrami de pavo o jamón. Usa quesos con bajo contenido de grasas. Las posibilidades son fáciles y muchísimas. ¡No es difícil preparar un almuerzo saludable!
Por último, pero no menos importante, SÉ UN BUEN EJEMPLO. Los niños a menudo copian los hábitos de sus padres. Si estás holgazaneando en el sillón todo el día, tomando Coca Cola de la botella, ¿qué concepto tendrán tus niños sobre vivir en forma saludable? Algo no muy positivo, por cierto. Si te alimentas bien y tienes un estilo de vida activo, es muy probable que tus niños hagan lo mismo.